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Pecados Culturales (III) – Aún sin plan

El dossier “Aún sin plan” del Grupo de Cultura 15M y [REC]

Ante a la falta de respuesta a sus aportaciones, el Grupo de cultura del 15M inicia en verano del 2011 un proceso alternativo y paralelo al PEC que, si bien es más modesto en su capacidad de convocatoria, resultará a la postre más genuinamente participativo.

A través de una serie de iniciativas en internet –la campaña “¡Envía tu propuesta ya!” y la creación de grupo de facebook ‘REC. Red Estratégica de Cultura’-  y una serie de sesiones abiertas de recogida y elaboración de ideas, se da cauce a un proceso autónomo.

Debate PEC

Debate abierto sobre el PEC. ¿Qué cultura para qué ciudad? 14.10.2011

El punto de inflexión de este proceso lo marca la celebración del “Debate abierto sobre el PEC. ¿Qué cultura para qué ciudad?”, que cuenta con la participación de Luis Arizaleta, miembro del equipo gestor del PEC. Arizaleta se esfuerza en defender el Plan frente a una batería de críticas e interpelaciones, con relativo éxito. Conclusión práctica del debate: el PEC y el proceso alternativo son vías diferentes pero queda abierta, al menos para el 15M Cultura, una cierta vía de interlocución que podrá concretarse o no tras el inicio del proceso oficial.

El proceso alternativo sigue su marcha y concluye sus trabajos en noviembre del 2011, presentando un dossier que titula “Aún sin Plan. Registro de un proceso alternativo al Plan Estratégico de Cultura”. Mientras, el proceso oficial –tras una única reunión de los grupos de trabajo y la redacción del diagnóstico- se sume en el silencio y desaparece del escaparate público.

El dossier del 15M Cultura presenta sus seis propuestas estratégicas: Código para la inversión y gestión pública en cultura; Consejo permanente de participación; Derogación de la ordenanza de civismo; Plan de fomento de cultura libre; Estudio y mapeado del trabajo en cultura; Espacio cultural autogestionado.

Una selección de propuestas que se basan en:

  • la oposición a la escasez de recursos para lo público que impone la gestión actual de la crisis.
  • la apuesta por  la producción cultural como “bien común” y derecho social.

Una visión crítica que, atendiendo a criterios transversales, quiere aprovechar la coyuntura de la crisis para generar un tejido que cuide, multiplique y distribuya la riqueza cultural que se produce en la ciudad.

El PEC en la época de los recortes salvajes

El gran problema del PEC –con todas sus buenas intenciones  y su falta de participación – es que nace de urgencia en el contexto poco propicio de la crisis y de los recortes. Se pone en marcha justo al mismo tiempo que el Gobierno de Navarra inicia la que hemos llamado ‘la era de los recortes salvajes’, porque en última instancia no responden mas que a la política neoliberal del miedo contra lo público para ajustar la deuda.

Los recortes se apoyan en la falacia, cada vez más popular, de que la cultura es un área de gasto social prescindible, al contrario, en principio, que educación, sanidad, pensiones o grandes infraestructuras como el TAV…

En sintonía con la filosofía brutalmente ahorrativa que a nivel estatal emprende tanto el gobierno socialista como las autonomías gobernadas por el PP, el gobierno conservador navarro –aliado con el PSN- aplica en 2011 un recorte presupuestario en cultura del 16% respecto al año anterior. Todas las partidas lo sufren: bibliotecas, patrimonio, promoción, museos…

Algunas consecuencias resultan tan llamativas como la cancelación del Festival de Cine Documental Punto de Vista (que promete volverse bianual), referencia estatal en su género, o tan severas y destructivas como la reducción del 90% de la ayuda pública de la Escuela Navarra de Teatro, que la conduce temporalmente al cierre y a un ERE a comienzos de 2012. Mientras se procede por vez primera a elaborar una planificación cultural se arrasa el suelo fértil de la cultura local: la divulgación y la educación.

Los recortes salvajes nos arrastran hacia la privatización de la cultura y el adelgazamiento de un sector público que  se repliega a un papel secundario, irrelevante. Se impone la visión de la cultura como lujo que cada cual debe pagar de su bolsillo. No es una consecuencia necesaria de la crisis, sino una estrategia deliberada de desposesión, de transformación de los bienes y servicios públicos en nuevos nichos de mercado. La situación no es el resultado de leyes económicas, sino de decisiones políticas.

Obviamente en este difícil contexto de cambio, la orientación planificadora de la cultura del PEC pierde todo su sentido.  No habrá partidas presupuestarias para llevar a cabo las propuestas resultantes. Peor aún, el PEC puede convertirse –hecho a medida- en una herramienta de regulación normativa de la salvaje lucha por la supervivencia en el mercado de la cultura.

[En el próximo episodio: El hundimiento del PEC]

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Llámalo H

“(…) Casi con total seguridad, la expresión era antiguamente llámalo hache, en alusión a la no existencia de sonido para dicha letra. Lo mismo da con hache que sin hache, es decir, lo mismo es lo que digo yo que lo que dices tú. Se produciría, por analogía, un cruce de significados entre el significado de hache, lo inútil, lo que es igual, y el de equis, letra con la que se designa lo desconocido, la incógnita en el lenguaje matemático.”

Diccionario de dichos y refranes.

La huelga del siglo XXI está aún por definir. No tiene sonido, es muda todavía. Lo que parece claro es que, si quiere heredar la potencia transformadora de sus predecesoras, si aspira de verdad a paralizar la ciudad y ser útil como herramienta de presión ciudadana, antes debe revisar a fondo sus formas de hacer.

una bonita letra hache
Por ello, queremos interrogar, a la vez, a los modelos convencionales y a las circunstancias actuales. Como red de agentes culturales, nos gusta la idea de poner a trabajar lo mejor de nuestras capacidades (la creatividad, la imaginación, la seducción) a favor de los derechos sociales y del reparto de la riqueza, en contra de la precariedad, la pobreza y el expolio de lo común por unos pocos.

Por todo lo anterior, nos convocamos a la sesión creativa ‘Llámalo H‘.
Sábado 24 de marzo, a las 11:00 en La Hormiga Atómica Liburuak (Curia, 4)

Objetivo concreto: preparar una acción contra la reforma laboral y/o los recortes en el contexto de la huelga.

[Programa propuesto]

1ª Parte: Otra huelga es posible (presentación y debate teórico)
– Contribuciones creativas y críticas a la huelga desde la cultura/artes
– Es preciso explorar todos los métodos y proponer acciones diferentes
– En busca de otra manera de vivir la huelga… la huelga h…

  • una huelga para el 99%
  • una huelga también para precarias, parados, autónomos, jubiladas, migrantes, amas de casa, cuidadores, etc.
  • una huelga para las gentes y trabajadores de la cultura
  • una huelga para las personas que no pueden hacer huelga o cuya huelga no cuenta
  • una huelga social
  • una huelga humorística, paródica, de la risa y la carcajada
  • una huelga imaginativa
  • ¿una huelga no-huelga?
  • y una acción diferente y creativa en el contexto de la huelga…
  • llámalo H, H de Huelga, H de incógnita…

2ª Parte: Creando H
Diseñando la acción subversiva-creativa.

Explorando opciones: huelga de arte, huelga de producción y/o boicot de consumo cultural, performance, teatro de guerrilla, ‘mail art’, viaje psicogeográfico, (micro)acción simbólica, détournement, fake, logos y carteles, lecturas públicas, resistencia vírica…

Acciones recientes: enterramientos y lutos por la cultura, estatuas vivas, envolturas estatuas…

art strike, lucky strike

3ª Parte: Compartiendo la acción H

Reparto de tareas: Preparación agitprop, equipo de participantes, difusión, texto, carteles…

[Lecturas estimulantes]
Erase una vez la huelga general
Breve manual para hacer huelga en el capitalismo financiero
El aterrizaje forzoso de la huelga en el planeta ‘Occupy’
Toma la huelga
La difícil gestión del derecho de huelga

Carta abierta contra los recortes en cultura

Iruñea-Pamplona, a 15 de diciembre del 2011.

Nadie pone en duda que la cultura crea valor allá donde circula y se condensa. Por difícil que sea medirla, sabemos que ese complejo abanico de prácticas que reconocemos como “cultura” genera una riqueza perceptible tanto en términos económicos como sociales: Produce rentas de forma directa e indirecta; expande la educación; intensifica la vida de la comunidad; refuerza vínculos y abre posibilidades. Esa riqueza es el resultado de innumerables interacciones entre agentes internos y externos al circuito que llamamos “cultural”. De ahí la importancia de entender la cultura como un bien público, que pertenece y afecta a todo el mundo.

Los recortes que planean sobre el sector de la cultura en Navarra no tienen en cuenta nada de lo anterior. Se presentan, por el contrario, como una nueva estrategia de esterilización del tejido cultural. Nueva en las formas, sí, pero perfectamente coherente en el fondo con la gestión anterior a la crisis. Sus líneas maestras pueden resumirse en dos: Por un lado, orientar el gasto público al beneficio de una pequeña élite bien conectada con la administración; por el otro, desplazar a los límites de lo marginal toda realidad cultural que el gobierno desconozca o no controle. Lo popular, el euskera y la crítica, sin ir más lejos, han sido tres de las marcas de esa “amenaza fantasma” que continuamente se pretendía conjurar, ya sea mediante asfixia económica o legislativa.

La crisis, ahora bien, introduce un cambio de registro en las mismas dinámicas de esterilización y expolio del tejido cultural vivo. “No hay dinero” es el lema más repetido desde las distintas administraciones para justificar el abandono de cualquier espacio o recurso cultural, ya sea en programación o formación, en la música o el cine, en las artes escénicas o las bibliotecas. La versión extendida, que se ofrece como carta de legitimación de los recortes, reza: “No hay dinero para sanidad ni educación… Cuánto menos para ese gasto superfluo que es la cultura.”

En esta situación de crisis nos vemos emplazados a decidir. Primera opción: nos dejamos atenazar por el miedo (a que nos retiren nuestras pequeñas subvenciones, a que nos cierren nuestros espacios, a que desaparezcan nuestros empleos) y nos resignamos a un panorama de derrota, retirada y exilio. Segunda opción: damos un paso al frente y nos movilizamos contra el expolio.

Ante tal disyuntiva, un llamamiento: tenemos que resituar la cultura como asunto común para poder defenderla como bien público. Necesitamos que los recortes se entiendan como un problema de derechos, que afecta a todo el mundo y no sólo a los intereses de un grupo de profesionales. Se trata de poner sobre la mesa que nos están engañando; no ya como sector, sino como sociedad. No es cierto que no haya dinero (basta con ver las inversiones sostenidas en infraestructuras como el TAV) y es falso, por tanto, que la cultura compita en recursos con  sanidad o educación. Creemos, en definitiva que la única estrategia válida frente a la ofensiva de los recortes es la amplitud, la diversidad y la unidad de la marea, impulsada también desde la cultura.

Como punto de apoyo para iniciar un movimiento así, proponemos un primer espacio compartido –una informal ‘red estratégica de cultura’ en Navarra, tejida desde abajo por creadores/as, agentes culturales, colectivos y ciudadanía- que esperamos dé lugar a otros. Se trata de un espacio digital en forma de blog donde podréis encontrar este texto, apoyarlo, comentarlo y hacer vuestras aportaciones, como primera aproximación para preparar un ‘Manifiesto por la cultura en Navarra’, de amplio apoyo.

Los objetivos básicos del blog son dos: Por un lado, generar contacto y alianzas entre diferentes conflictos relacionados con los recortes y la cultura. Por otro, elaborar una agenda común de movilizaciones e iniciativas. Su dirección es:

https://recnavarra.wordpress.com/

Si quieres apoyar esta Carta abierta y enviar tus comentarios, informaciones o propuestas de cara a la elaboración de este Manifiesto y posteriores movilizaciones, así como recibir información y participar en esta iniciativa, envíanos un correo a:

recnavarra(a)gmail.com

No hay cultura sin derechos sociales.
Nos vemos en las redes y en la calle.

Red Estratégica de Cultura.

La cuestión es determinar qué segmentos de la población se beneficiarán
del capital simbólico al que todo el mundo, a su modo, ha contribuido.
David Harvey, “El arte de la renta”